Opciones de tratamiento para la disfunción de la articulación sacroilíaca

Los tratamientos para la disfunción de la articulación sacroilíaca (dolor en la articulación SI) son por lo general conservadores (esto significa no quirúrgicos) y se centran en restaurar la movilidad normal en la articulación.

Los tratamientos típicos para la disfunción de la articulación sacroilíaca incluyen:

  • Hielo, calor, y reposo
    Las recomendaciones de tratamiento inicial generalmente incluirán el uso de hielo o compresas frías, aplicadas en intervalos de 15 a 20 minutos según sea necesario para reducir la inflamación en el área, junto con reposo para reducir la irritación. Según la duración del dolor agudo e intenso, se puede continuar con la aplicación de hielo de 2 días hasta 2 semanas. Una vez que se reduce la inflamación, es posible que sea aconsejable retomar las actividades normales en forma gradual. La aplicación de calor (como una venda caliente o baño caliente) puede ayudar al proceso de curación, pero no durante la fase de dolor intenso y agudo.
  • Medicamentos
    La primera línea de tratamiento con frecuencia puede incluir medicamentos para el dolor (como acetaminofén), como también antiinflamatorios (como ibuprofeno o naproxeno) para reducir la inflamación que generalmente contribuye al dolor del paciente.
  • Manipulaciones quiroprácticas
    La manipulación manual realizada por un quiropráctico, médico osteópata, u otro profesional de la salud calificado, puede ser de ayuda. Esto puede ser altamente eficaz cuando la articulación SI está fija o «trabada». Puede ser irritante si la articulación SI tiene hipermovilidad. Esto se logra mediante una serie de métodos que incluyen (sin carácter limitativo): manipulación de postura lateral, técnica «drop», técnicas de bloqueo, y métodos guiados por instrumentos. Su prestador de atención de la salud elegirá un método que considere el más apropiado para su caso específico.
  • Soportes o correctores
    Cuando la articulación SI tiene «hipermovilidad» o está demasiado floja, se puede colocar un corrector o «dispositivo ortopédico» de aproximadamente el tamaño de un cinturón ancho alrededor de la cintura y ajustarlo al cuerpo para estabilizar el área. En algunos casos esto puede ser muy útil cuando la articulación está inflamada o causa dolor. Cuando se calma, el dispositivo ortopédico se puede ir dejando gradualmente.
  • Fisioterapia y ejercicio
    La fisioterapia gradual controlada puede ser de ayuda para fortalecer los músculos alrededor de la articulación sacroilíaca y aumentar en forma adecuada el rango de movimiento. Además, cualquier tipo de ejercicio aeróbico suave y de bajo impacto ayudará a aumentar el flujo de sangre al área, que a su vez estimula la respuesta de curación. Para el dolor intenso, la terapia de agua puede ser una opción razonable, ya que el agua ofrece flotación para el cuerpo y reduce el estrés sobre la articulación dolorida.
  • Inyecciones en la articulación sacroilíaca
    Si bien el principal motivo para aplicar las inyecciones en la articulación sacroilíaca es determinar si la articulación sacroilíaca es o no la causa del dolor del paciente, también son útiles para ofrecer alivio inmediato para el dolor. Como parte de la inyección, por lo general se inyecta un anestésico (como lidocaína o bupivacaína, o novocaína) junto con un medicamento antiinflamatorio (como un corticosteroide) para ayudar a reducir la inflamación alrededor de la articulación, que a su vez contribuirá al alivio del dolor. El alivio inmediato del dolor puede ayudar al paciente a comenzar el programa de fisioterapia y retomar los niveles de actividad normales.

Artrodesis de la articulación sacroilíaca

Para casos graves de dolor que no se solucionan después de varias semanas o meses con uno de los tratamientos anteriores, o una combinación de estos, la cirugía puede ser una opción. En la cirugía, una o ambas articulaciones sacroilíacas pueden fusionarse con el objetivo de eliminar cualquier movimiento anormal.

Fuente: SPINE-health

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